Pactar es una actitud generalizada, en las relaciones individuales, en toda la sociedad y por supuesto en la política. Es una forma de poder gobernar. Pactar no significa debilidad, ni siquiera alterar unos compromisos, porque muchas veces importa más lo que se puede cumplir que lo que se promete y no se puede hacer. No es cuestión de justificar un pacto, sino de buscar muchas veces lo menos malo y poder gobernar. Eso no significa que nos resignemos a que nos engañen, porque ahora nosotros con nuestro voto hemos decidido que no hayan mayorías, por lo tanto pactar es la única solución para gobernar.
En política no debería haber enemigos y debería haber espacio para entenderse, espacio para la comunicación y la moderación. Porque buscando los frentismos, los populismos, los nacionalismos, en definitiva los extremismos, no es posible encontrar una forma de pactar, ni siquiera para poder gobernar. Sabemos que muchas veces es imposible hacer cambiar las opiniones de la gente, pero si que es posible que todos pierdan un poco, para poder entenderse. No es cuestión de que se impongan las mayorías a las minorías, es encontrar un consenso social y aprender sobre ello.
Los políticos y políticas deben liberarse de complejos, defender los idearios con responsabilidad y sensatez, buscando el bien común. Hay que pensar en los ciudadanos y ciudadanas, olvidando los intereses partidistas. Quizás la mediocridad de nuestra clase política no lo permita, pero si el verdadero problema de los vetos y los cordones sanitarios son las personas, quizás deberían buscar otro empleo fuera de la política, porque ellos son los que deciden nuestras vidas, nuestros derechos y libertades. La obligación de los partidos políticos es dentro de la lucha, respetar las reglas y los procedimientos democráticos en su actuación para conseguir el bien común. Y, nada dice que no se pueda pactar.
Las elecciones municipales y autonómicas las ha ganado el PSOE, pero obtener la mayoría de votos no les asegura el poder, con el descalabro de Unidas Podemos, la resistencia del PP, el aumento de votos sin convencer de Ciudadanos y la importancia del voto de Vox. Pactar las tres derechas o el pacto del PSOE con Ciudadanos y/o Unidas Podemos, será lo que definirá las alcaldías y presidencias autonómicas. Ahora, comienzan los pactómetros, la capacidad de pactar para poder gobernar. Todos nos podemos sentir defraudados, pero entre lo bueno, lo malo y lo peor, muchas veces hay que decidir por lo malo…
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