El veto parental en educación.

La extrema derecha lo llama «pin parental», es un veto parental a determinados contenidos educativos en la escuela, es una censura que han conseguido imponer en la Comunidad de Murcia a cambio de dar apoyo Vox al Partido Popular y Ciudadanos, en la votación de los presupuestos regionales. Una forma de pedir una autorización firmada por los padres para todas las actividades complementarias organizadas en escuelas e institutos dentro del horario lectivo, lo cual supone que los padres y madres podrán vetar su consentimiento a cualquier charla, taller o actividad con carga ideológica o moral contraria a sus convicciones. Estamos hablando de que la libertad de los padres se antepone a los derechos de los niños y niñas.

La extrema derecha está consiguiendo que con sus estrategias que todos adoptemos su lenguaje, marcando las directrices políticas al resto de partidos, consiguiendo blanquear un lenguaje que restringe la libertad. El pin parental es un término muy difundido en ambientes tecnológicos y audiovisuales para bloquear el acceso de los menores a contenidos sexuales o violentos no adecuados a su edad, pero Vox lo ha trasladado como un veto a la educación y que no garantice un sistema educativo inclusivo que apueste por la igualdad.

La derecha y la extrema derecha hablan de «la libertad de los padres para elegir la educación de sus hijos», pero ellos que tanto defienden el constitucionalismo quieren hacer censura educativa en un estado democrático. Que es amparado en la Constitución en los artículos 20 y 27.2, donde se defiende «la libertad de cátedra» y que «la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales». El veto parental es un recorte a la educación, pero también a la libertad y a la igualdad, porque la educación es la oportunidad que tiene los menores de conocer un mundo diferente al que quieran imponer a sus hijos. 

La educación en diversidad o el fomento de la convivencia es un derecho de nuestros hijos a que aprendan a hablar, a razonar, a comparar y sean capaces de escoger, es decir, de ser ciudadanos libres e iguales.Debemos apostar por la libertad y no por el lado de la censura en las aulas. Solo con puntos de vista diferentes serán capaces nuestros hijos e hijas de forjar su propio criterio, lo demás es querer adoctrinarlos. 

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