Viralizar el miedo ¿para qué?
Viralizar es la capacidad de reproducir, cualquier tipo de contenido: imagen, audio, vídeo, o texto que se propaga por Internet y/o las redes sociales de manera exponencial, emulando a los virus. Hablamos de vídeos virales, de campañas virales, es el «boca a boca» de antes, que se ha convertido ahora en el tema de conversación y objetivo de compartir en las redes sociales. No hace falta escribir un post sobre un tema muy elaborado, ni tratarlo en profundidad, ni ser especialista en dicho tema. Simplemente una imagen ocurrente, un vídeo o un posts de memes, se puede convertir en viral. Es decir, una tontería o una mentira, puede comenzar a compartirse hasta convertirse en algo viral, algo relevante para muchas personas.
Utilizar el muro de Facebook, Twitter, Instagram o simplemente el WhatsApp para hablar de un determinado tema, apelando a las emociones: como la risa, la sorpresa e incluso el odio más irracional funciona casi siempre. No quiero decir que todo se convierta en viral, pero muchas veces sorprende los contenidos que consiguen su objetivo. Para llegar a viralizar un contenido hay que lanzarlo en los canales y conseguir que otros terceros lo vuelvan a compartir, hasta llegar a ser visto por millones de personas. Pero, lo más lamentable es que la persona que lo lee, no le interesa quién lo edita, las fuentes o sus conclusiones, ni por supuesto su veracidad. Simplemente lo comparten porque ese contenido les define, se sienten identificados o les hace gracia. Sin olvidar lo que comparten para viralizar el miedo o se autodenominan «influencer» y aún consiguen que se comparta mucho más.
Yo pensé que el coronavirus era más mediático y viral, que real. Pero, aunque el riesgo global para la salud pública en España se mantiene en moderado, con 365 casos y 5 muertes, estamos hablando de 98.171 casos de COVID-19 y 3.388 muertes en todo el mundo. Aunque se mantiene un escenario de contención (nivel 1) en España, no debemos descartar que pueda haber una transmisión comunitaria descontrolada. Pero, no es licito jugar con el miedo de la gente, no es necesario viralizar el miedo y menos cachondearse, simplemente porque no tienen nada que hacer o por hacer daño…
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