Entre prosperidad y democracia.



Feijóo inauguró un encuentro del Partido Popular Europeo en Barcelona, ayer jueves en Barcelona. Donde dijo estas palabras: "Europa ha despertado. Ha salido de la cárcel ideológica de una izquierda que le vendía que era bueno empobrecerse y que era buena la democracia más que la prosperidad". Cuando un político propone una prosperidad por encima de la democracia, está atacando la democracia. Nunca se debería de escoger entre prosperidad y democracia, porque sin democracia solo hay prosperidad para unos pocos. Contrastar prosperidad y democracia es negar la importancia de la democracia. Es refrendar el discurso de la extrema derecha: cuestionando la democracia. Las democracias se enfrentan a un conjunto de desafíos: desigualdades, precariedad laboral, inmigración, vivienda, crisis climática... , donde la extrema derecha cuestiona sus insuficiencias y piensan en tiempos y regímenes anteriores.

Hablar de prosperidad y democracia, como si fuera una elección. Yo no quiero prosperidad, sin libertad y sin democracia. Si tengo que escoger entre una dictadura con prosperidad y una democracia con crisis. La elección es sencilla: democracia. Este discurso de Feijóo y de la extrema derecha, en general, se basan en relatar un conjunto de problemas que incrementa el malestar de la ciudadanía, culpando a la democracia. Y, que aumenta el voto de la extrema derecha, poniendo en riesgo a la propia democracia. Cuando Feijóo dice que "Europa ha despertado", se refiere al incremento del voto de derecha y extrema derecha en Europa.

Me imagino que cuando dice el señor Feijóo: "la cárcel ideológica de una izquierda" . Se refiere a los años de socialdemocracia en Europa, un nuevo modelo económico y social basado en la justicia social, en la igualdad y en la solidaridad. En defender los derechos de los trabajadores. Una socialdemocracia que triunfó en el norte de Europa en países como Suecia, Finlandia,  Noruega, Dinamarca o Alemania, en los que se hizo compatible la defensa de los derechos de los trabajadores con la libertad económica y la libre competencia de las empresas. Que España con el Gobierno de Felipe González intentó emular. Donde los trabajadores si se empobrecían y el sistema no funcionaba, estaba el estado de bienestar. Apostando por los servicios públicos para cubrir necesidades básicas, como la sanidad, la educación, las pensiones y los servicios sociales. Mientras que la derecha, solo piensa en privatizar y reducir el estado de bienestar, con la bajada de impuestos.

Nadie "vendía que era bueno empobrecerse". Pero, el Estado está para ayudar a los que lo necesitan, sean parados, mujeres maltratadas, inmigrantes, el ingreso mínimo vital o las "tarjetas monedero" para comida. El Estado no da "paguitas" ayuda a las personas más necesitadas. Sin embargo la derecha, piensa en apoyar la educación y sanidad privadas, los toros o cualquier colectivo con causas ideológicas afines. Ayudar a los que se han empobrecido o han llegado ya pobres, no es una "paguita", ni una "renta básica socialcomunista", ni una "solución chavista venezolana".

¿ Quién ha dicho: "que era buena la democracia más que la prosperidad" ? En las dictaduras, salvo raros casos contados, no hay prosperidad ni en lo económico, político y social. El milagro económico del franquismo, de los años 60 y 70 del siglo pasado, fue un avance económico que llegó a las familias españolas, borrando las penurias de la Guerra Civil. Que sirvió además, para amasar grandes fortunas durante el franquismo y que han mantenido su poder durante la democracia. No hay que escoger señor Feijóo entre prosperidad y democracia, porque solo con democracia puede haber prosperidad para una inmensa mayoría. Y, donde no llega la prosperidad, tiene que llegar el Estado. 

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