Manipulación mediática de las emociones.
Cuando una empresa de la comunicación como Atresmedia hace coincidir a la misma hora, en dos canales de su propiedad. Antena 3 y La Sexta, a Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta en "El Hormiguero" y a Pedro Sánchez con Wyoming en "El Intermedio". Podemos pensar en la pluralidad o simplemente en la manipulación mediática de las emociones. No es casualidad, es intencionado, no es cuestión de share, el intentar que los espectadores escojan su mejor opción entre los dos canales de televisión.
La supuesta información al escoger dos entrevistas sobre un tema común, como es Ceuta. Y, con dos visiones totalmente contrapuestas. En la cual de una manera conductista, se busca que los telespectadores puedan despertar sentimientos emocionales negativos hacia la entrevista de Pedro Sánchez en La Sexta. Y, que reaccionen emocionalmente viendo a Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta en Antena 3. Una especie de votación anticipada o una encuesta de opinión. Los que prefieren escuchar a Pedro Sánchez o los que prefieren escuchar al presidente de Ceuta. Los que votarían supuestamente al PSOE y los que votarían al Partido Popular.
Partiendo de que "El Hormiguero" es el programa más visto de la televisión, resulta paradójico que Antena 3 busque intencionadamente la contraprogramación con La Sexta. Buscando que una parte de la audiencia tenga que elegir entre escuchar al presidente del Gobierno o la otra versión totalmente contrapuesta del presidente de Ceuta.
Muchos de los espectadores asocian el estímulo mediático de la entrevista de La Sexta con emociones de tipo negativo, como la indignación, la rabia, la ira, el malestar e incluso el odio. El éxito estaba garantizado, el triunfo de "El Hormiguero" y de sus objetivos políticos.
Pedro Sánchez no ganó las elecciones generales de 2023, pero obtuvo la mayoría absoluta en desatar todo tipo de reacciones negativas. Una parte de la ciudadanía movidos por esas emociones negativas, han conseguido ser incapaces de analizar la realidad desde otros puntos de vista diferentes, al que previamente han interiorizado. Entonces si además son "ayudados" la elección es sencilla. Lo que puede llevar también implícito un mensaje subliminal a la hora de votar.
Atresmedia al contraprogramar a Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta en Antena 3, no daña la audiencia de La Sexta con la entrevista de Pedro Sánchez en "El Intermedio". Consigue el pleno, primero quitar la audiencia a Televisión Española. Y, segundo condiciona la alienación masiva de las emociones. Intentando anular la capacidad crítica de la opinión pública e instaurando un pensamiento único y hegemónico. La "verdad" de Juan Jesús Vivas contra las "mentiras" de Pedro Sánchez. Consiguiendo además de un triunfo mediático con fines políticos, un éxito económico.
Algunos medios de comunicación han conseguido que la manipulación mediática negativa hacia Pedro Sánchez, se extienda desde una conversación en un bar, en el puesto de trabajo, en una comida familiar, en el Congreso de los Diputados o a la hora de votar. Porque la mayoría social está condicionada a reaccionar negativamente ante determinados estímulos informativos. Donde los grandes grupos de comunicación condicionan la opinión de la ciudadanía. El programar a Sánchez y a Vivas al unísono era buscar respuestas emocionales y por tanto una forma de manipulación mediática.
Detrás de toda la manipulación informativa y de la tergiversación de la realidad, como cualquier grupo de comunicación, AtresMedia apostó por la diversificación: un canal de televisión como La Sexta, con un aspecto progresista. Antena 3 más conservadora y el periódico La Razón como de derecha conservadora, monárquica y católica. Atresmedia pretende captar audiencias y lectores independientemente de su ideología, pensando como es natural en sus resultados económicos como empresa.
Su estrategia se basa en ofrecer un supuesto pluralismo que no es real. Un elemento primordial en Antena 3 es la distracción, una manera de desviar la atención de la gente de los problemas importantes, mezclando la distracción con unos mensajes políticos. Un ejemplo de ello es "El Hormiguero", que busca desde lo intrascendente impactar en lo emocional para bloquear la reflexión racional. Podemos afirmar que el programa más visto de la televisión, no es un programa de diversión, es un programa de política. Donde se demuestra lo difícil que es ejercer con honestidad la profesión de periodismo; sea por la presión que la política o el poder económico ejerce sobre la información periodística.
Esta noche Atresmedia ha conseguido una manipulación mediática de libro. Lo que hubiera sido una entrevista con finas ironías del Gran Wyoming en el territorio propicio de La Sexta y unas explicaciones de Pedro Sánchez más o menos convincentes. Se ha convertido en una cuestión de escoger entre preferir escuchar los agradecimientos de Juan Jesús Vivas a toda España. Y, el no confiar en Sánchez para defender Ceuta ni España. Cierto periodismo hace lo contrario que se supone debe de hacer. Mintiendo, manipulando datos, olvidando la presunción de inocencia o usando la demagogia como reclamo para conseguir titulares llamativos.
Hay ciertos programas de televisión que utilizan la distracción para mezclar opinión e información. De hecho, en muchos de ellos todo es opinión. Y, muchos lectores, oyentes o televidentes no acaban de distinguir lo que es distracción, información y opinión interesada. Esta noche Juan Jesús Vivas hubiera podido aprovechar la ocasión para pedir ayuda a su partido, para solucionar el problema de Ceuta, para iniciar el reparto de menores en las diferentes Comunidades Autónomas gobernadas por el Partido Popular. Pero, ha preferido optar por las emociones, por atacar a Sánchez, un objetivo común de casi todos. Donde parece más importante que solucionar el problema humanitario de Ceuta.

Comentarios
Publicar un comentario
Por la libertad de expresión, le agradezco su opinión.